Lionel Messi dio este lunes una de esas noticias que se esperaban, pero que nadie quería que llegara: su retiro definitivo de la Selección Argentina, uno de sus grandes amores dentro del fútbol. Con la camiseta albiceleste vivió momentos de enorme sacrificio, sufrió las derrotas más dolorosas y también alcanzó la máxima gloria con la obtención de la Copa del Mundo.
Su despedida marca el final de una etapa irrepetible. La del futbolista que durante años cargó con la comparación con Diego Maradona, que fue cuestionado por su manera de liderar y que finalmente encontró en la Selección un lugar en el que pudo construir su propia historia.
Seis Mundiales y una camiseta que defendió desde juvenil
Messi disputó seis Mundiales a lo largo de su carrera y en cuatro de ellos tuvo, además, la responsabilidad máxima de ser la cara y la voz del equipo argentino como capitán.
La historia del «10» con la cinta en el brazo no fue casualidad. Mucho antes de convertirse en el líder indiscutido del seleccionado, Messi ya había demostrado desde las categorías juveniles las condiciones futbolísticas que podía aportarle al país.
Incluso cuando brillaba en las inferiores del Barcelona, rechazó distintas propuestas de la Federación Española para representar a España, una decisión que dejó en claro desde muy temprano el vínculo que tenía con la camiseta argentina.
Desde entonces, su compromiso con la Selección estuvo presente en cada competencia, incluso en los momentos más difíciles.
Maradona y una comparación que lo acompañó durante años
Desde su llegada al seleccionado mayor, Messi fue comparado permanentemente con Diego Armando Maradona. La comparación, inevitable por su talento y por la expectativa que generaba en el fútbol argentino, terminó siendo durante años uno de los grandes pesos que debió soportar.
Las diferencias entre ambos no estuvieron solamente dentro de la cancha. También fueron notables sus personalidades y sus maneras de ejercer el liderazgo.
Mientras Maradona tenía una personalidad explosiva y una enorme capacidad para expresarse públicamente, Messi construyó su liderazgo desde el silencio, el respeto y, principalmente, desde sus actuaciones dentro del campo de juego.
El día que Maradona le entregó la cinta
La primera vez que Messi llevó la cinta de capitán en un Mundial fue durante Sudáfrica 2010.
Diego Maradona era el entrenador de la Selección y, para el partido ante Grecia, decidió darle esa responsabilidad al joven Lionel. El 22 de junio de 2010, con apenas 23 años, Messi fue capitán en el triunfo argentino por 2-0.
Por entonces, Javier Mascherano, Javier Zanetti y Sebastián Verón eran algunos de los principales referentes del plantel. Sin embargo, Maradona decidió confiar en el joven rosarino.
Fue el primer gran paso de una historia que tendría continuidad un año después y que terminaría convirtiendo a Messi en el capitán más importante de la Selección Argentina.
Sabella tomó la decisión que cambió su historia
Después de la Copa América 2011, Alejandro Sabella asumió como entrenador de la Selección Argentina y tomó una decisión trascendental: Messi debía convertirse en el capitán absoluto del equipo.
Sabella entendía que la personalidad de Messi era diferente. Lo describía como una persona callada, respetuosa y tranquila. Precisamente por eso consideraba que llevar la cinta podía ayudarlo a asumir una mayor responsabilidad dentro del grupo.
El entrenador llegó a explicarle que esa responsabilidad podía hacerlo madurar y darle un peso positivo frente a sus compañeros.
Por eso, en 2011 viajó a Europa para reunirse personalmente con el futbolista y comunicarle su decisión.
A partir de ese momento, Messi llevó la cinta de capitán de manera permanente.
Del silencio a convertirse en la voz de la Selección
Durante años, esa personalidad tranquila fue motivo de críticas. Muchos le reclamaban a Messi que hablara más, que tuviera una actitud más fuerte y que asumiera públicamente el liderazgo que ya ejercía futbolísticamente.
El quiebre llegó en 2019.
Luego de la derrota ante Brasil en las semifinales de la Copa América disputada en territorio brasileño, Messi expresó públicamente su enojo con la CONMEBOL y protagonizó una de sus declaraciones más fuertes con la camiseta argentina.
Aquella reacción mostró una faceta diferente del capitán. El Messi callado y tranquilo había encontrado una voz de mando, una transformación que se profundizaría durante la etapa de Lionel Scaloni.
El liderazgo que construyó junto a una nueva generación
Con Scaloni llegó también una nueva generación de futbolistas que creció admirando a Messi.
El capitán pasó a ocupar un lugar diferente dentro del plantel. Ya no era solamente el mejor jugador del equipo: era el referente de un grupo de jóvenes que lo miraban como ídolo y líder.
La relación con sus compañeros, su manera de acompañar a los más jóvenes y su protagonismo dentro de la cancha terminaron consolidando un liderazgo que durante mucho tiempo había sido discutido.
Y los resultados acompañaron ese proceso.
La Copa América 2021 significó el primer gran título de la Selección Mayor con Messi como capitán. Luego llegó la Finalissima ante Italia y, finalmente, la consagración más importante de todas: el Mundial de Qatar 2022.
La Copa del Mundo y el final perfecto
En Qatar, Messi completó la historia que durante tantos años parecía imposible.
Fue capitán, goleador, figura y líder de una Selección que derrotó a Francia en una final inolvidable. Con la Copa del Mundo entre sus manos, finalmente pudo cumplir el gran sueño que había perseguido durante toda su carrera.
El festejo junto a sus compañeros y aquella imagen levantando el trofeo quedaron grabados para siempre en la memoria del fútbol argentino.
Después llegarían nuevos desafíos y más títulos con la camiseta albiceleste, pero aquella consagración significó el punto máximo de una historia que había comenzado muchos años antes.
El último capítulo de una historia inolvidable
La historia de Messi como capitán comenzó oficialmente en 2011 y tuvo su cierre este lunes, cuando el propio protagonista anunció su retiro de la Selección Argentina a través de una carta publicada en sus redes sociales.
El último partido con la camiseta argentina fue la final del Mundial 2026, poniendo punto final a una etapa que atravesó más de una década y que dejó títulos, récords, goles, frustraciones y momentos que forman parte de la historia grande del deporte argentino.
Messi se va de la Selección como llegó: siendo protagonista.
Pero se marcha dejando algo mucho más grande que estadísticas. Deja una historia de amor con la camiseta argentina que sobrevivió a las derrotas, a las críticas y a los momentos de mayor presión, y que terminó con el «10» levantando la Copa del Mundo.
El capitán finalmente soltó la cinta.
Ahora será, como él mismo decidió, un hincha más de la Selección Argentina.