El Aurinegro sumó un punto en su visita a Godoy Cruz tras empatar 0-0 por la tercera jornada de la Primera Nacional, en un encuentro marcado por la presión del público local y la firmeza defensiva del conjunto chubutense.
Presión y dominio territorial del local
En medio de un clima exigente por parte de sus hinchas, el “Tomba” tomó la iniciativa desde el arranque, intentando asumir el protagonismo y la responsabilidad de conseguir un buen resultado en su estadio.
El dueño de casa manejó el balón con mayor intensidad y buscó posicionarse en campo rival, pero le faltó profundidad para transformar esa tenencia en situaciones claras de gol. Madryn, ordenado y concentrado, cerró espacios y resistió los intentos mendocinos.
Con el marcador igualado sin goles, los jugadores y el entrenador se retiraron al descanso bajo cuestionamientos de parte de la parcialidad local, que esperaba una producción más contundente.
Un complemento equilibrado
El segundo tiempo mantuvo la tónica de paridad, aunque Godoy Cruz se movió más cerca del arco visitante que del propio. El equipo dirigido por Mariano Toedtle logró llegar con claridad en apenas un par de oportunidades, aunque sin exigir demasiado al arquero Bonnin.
Más allá de esas aproximaciones, al conjunto mendocino le faltó precisión y lucidez para romper la última línea del Aurinegro, que volvió a mostrarse sólido en defensa y apostó al contragolpe como principal recurso ofensivo.
En ese contexto, la visita dispuso de una sola oportunidad concreta, pero tampoco logró generar verdadero peligro para quebrar el cero.
El empate dejó a ambos con sabor a poco: Godoy Cruz sigue sin poder imponerse en su casa, mientras que Madryn continúa sumando, aunque todavía en busca de la victoria que le permita escalar posiciones en el campeonato.