El deporte, entendido como un fenómeno social, está atravesado por dimensiones culturales y políticas. No solo es espacio de alta competencia; también de formación. Por eso resulta un escenario potable en la construcción de Memoria, Verdad y Justicia. Además, entre los 30 mil desaparecidos que dejó el genocidio hay, al menos, 270 deportistas, según la investigación del periodista Gustavo Veiga. De ellos, 33 eran futbolistas, deporte que fue utilizado por la última dictadura como elemento propagandístico a través del Mundial 78.
Por estas razones y varias otras, a 50 años del inicio de la más asesinas de las dictaduras, personalidades de distintas disciplinas reflexionan sobre por qué es importante decir con firmeza Nunca Más.
Lucas Bruera, arquero de Carabobo de Venezuela
Hoy se cumplen 50 años del último golpe de Estado y, paradójicamente, a mis 28 años lo tengo muy presente. No solo porque en mi familia se llevaron detenido para luego desaparecer para siempre a mi tío Carlos Eduardo Lugones, sino porque entre tanto negacionista y reivindicador que anda dando vueltas, hoy es súper importante alzar nuestras banderas del NUNCA MÁS y dejar de romantizar uno de los peores (si no el peor) suceso de nuestra historia que ha despojado de esta tierra al menos a 30.000 almas. Escribo este pequeño mensaje desde Valencia, Venezuela, con la esperanza de llegarle a alguien que no tenga muy claro en qué lugar de la historia posicionarse: debe ser del lado del bien, junto a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. En especial, con la nuestra y eterna Felisa Lugones! 30 mil compañeros desaparecidos presentes, ahora y SIEMPRE.
Nicolás Cicileo, jugador de Los Leones
A 50 años de uno de los momentos más oscuros de nuestro país, elijo reivindicar la memoria colectiva. Frenar, recordar y sostener el Nunca Más es nuestra mejor respuesta al miedo, la angustia, el terror y la represión que sufrió la sociedad argentina en aquellos años. El deporte puede tomar la posta y demostrar que todos podemos tener ideas, opiniones y pasiones distintas, pero que más allá de eso, tenemos que respetarnos y formar un gran equipo que nos lleve a festejar y disfrutar entre todos de ser parte de este país tan lindo, con personas y una cultura tan increíble.
Nicolás Della Torre, jugador de Los Leones
Creo que es importante mantener la memoria en todos los aspectos, no solo en el deporte. En los tiempos que corren, algo que es noticia esta semana, en pocos días la gente lo olvida. Se lo atribuyo a la tecnología y a la sobreestimulación de información. También creo que es importante tener un Estado presente que apoye y estimule aquellas cosas que no queremos volver a repetir. En este aniversario se me ocurre pensar en las 30 mil personas que desaparecieron solo por pensar diferente. Como dice la frase: “Una persona que no conoce su pasado está condenada a repetirlo».
Matías Módolo, entrenador de Chacarita
Mantener viva la causa es una responsabilidad colectiva. Tener presente los hechos más dolorosos de nuestra historia no significa quedarse en el pasado, sino reafirmar principios fundamentales para la convivencia democrática. Los delitos de lesa humanidad son universales e imprescriptibles, eso hay que sostenerlo con firmeza y claridad, y no es opinable. Quienes formamos parte del mundo del deporte —entrenadores, futbolistas, dirigentes y formadores— tenemos también un rol educativo. Muchos jóvenes miran lo que hacemos, escuchan lo que decimos y toman nuestras actitudes como referencia. Por eso, es valioso que podamos transmitir valores que vayan más allá del resultado de un fin de semana. El fútbol es una gran herramienta de desarrollo, los clubes aportan mucho para fortalecer los valores que queremos para el futuro.
Waldo Kantor, exjugador de vóley y medallista olímpico en Seúl 88
Estoy convencido, sobre todo en estos momentos de extremo negacionismo, que todas las federaciones, incluso el COA (Comité Olímpico Argentino), deberían acuñar esas tres palabras tan potentes en acción. Memoria, Verdad y Justicia, enarbolarlas en cuanta manifestación sea posible, tenerlas siempre presentes y transmitirlas. El deporte tiene esa capacidad inmensa de difundir, para que las y los deportistas de hoy sepan qué pasó y qué no debe volver a pasar, cuáles son los valores a defender y que NUNCA MÁS nadie, y mucho menos una dictadura, pueda cometer semejante barbarie