Tensión en la pesca: el STIA acusa a Fernando Álvarez de «calumnias e injurias» y analiza acciones judiciales

El conflicto entre el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) y la empresa pesquera Conarpesa sumó un nuevo capítulo de fuerte tensión luego de que el secretario general del gremio, Luis Núñez, anunciara que intimó mediante carta documento al titular de la firma, Fernando Álvarez, para que ratifique o rectifique las acusaciones públicas realizadas en su contra.

El dirigente sindical aseguró que, de no producirse una retractación, avanzará con presentaciones judiciales tanto en el fuero civil como en el penal, además de recurrir a la Secretaría de Trabajo de Nación y de Chubut.

Según explicó Núñez, las declaraciones del empresario no sólo constituyen «calumnias e injurias», sino que además podrían encuadrarse dentro de prácticas desleales previstas en la Ley de Asociaciones Sindicales por la forma en la que, según sostuvo, se refiere a la organización gremial y a sus trabajadores.
«Cada vez que realizamos algún planteo o reclamo, él sale públicamente a decir que lo perseguimos o lo atacamos, y eso es totalmente falso. Nosotros hacemos nuestro trabajo, que es defender a los trabajadores y trabajadoras de la actividad», señaló.

Las acusaciones cruzadas

Uno de los puntos más delicados del conflicto tiene que ver con las acusaciones realizadas por Álvarez, quien habría asegurado públicamente haber recibido amenazas por parte del dirigente sindical e incluso lo vinculó con supuestos hechos de violencia ocurridos años atrás.

Núñez rechazó categóricamente esas afirmaciones.
«Nunca lo amenacé, nunca hablé con él por teléfono ni me dirigí personalmente a él. Si sostiene esas acusaciones deberá probarlas», afirmó el secretario general del STIA, quien advirtió que podría iniciar acciones penales si el empresario no se retracta.

El dirigente remarcó además que este tipo de declaraciones son especialmente graves en un contexto donde, recordó, existieron episodios de violencia vinculados al sector pesquero.

Reclamos laborales y salariales

Desde el sindicato sostienen que el trasfondo del enfrentamiento está relacionado con los reclamos laborales y salariales que vienen realizando sobre la empresa.

Núñez denunció supuestos incumplimientos del convenio colectivo de trabajo y cuestionó particularmente el sistema de pago utilizado para los trabajadores clasificadores.
«En la mayoría de la actividad se paga por kilo procesado y no por cajón. Pagar por cajón puede implicar que el trabajador procese más kilos de los que efectivamente se le reconocen y cobran», sostuvo.

Asimismo, el dirigente aseguró que presentarán reclamos ante la Justicia y organismos laborales para exigir el cumplimiento de la normativa vigente.

La situación de los trabajadores de temporada

Otro de los ejes del conflicto es la demora en la convocatoria del personal temporario de la planta que Conarpesa posee en Puerto Madryn.

Según indicó el STIA, inicialmente la empresa había informado que el llamado se realizaría el 1 de julio, aunque posteriormente la fecha habría sido postergada hasta mediados de mes.
El gremio vincula esta situación con la decisión empresarial de trasladar materia prima para su procesamiento a otras localidades, entre ellas Caleta Paula y eventualmente otros puertos del país.
«Los perjudicados terminan siendo los trabajadores de Puerto Madryn y de otras plantas de procesamiento, porque se reduce el trabajo en tierra», advirtió Núñez.
De acuerdo a los datos aportados por el sindicato, la planta local de Conarpesa cuenta con alrededor de 200 trabajadores entre personal efectivo, temporario y eventual.

El debate por el procesamiento a bordo

El sindicato también volvió a cuestionar la autorización otorgada para incrementar el procesamiento de cola de langostino a bordo de los buques congeladores tangoneros, una medida que consideran perjudicial para el empleo en las plantas de procesamiento en tierra.

Desde el STIA entienden que el aumento del procesamiento en los barcos puede derivar en una menor cantidad de materia prima destinada a las plantas locales y, por consiguiente, en una reducción de puestos laborales.
Además, el gremio manifestó su preocupación por el traslado de producción hacia otras provincias e incluso al exterior para realizar tareas de valor agregado.
Un conflicto que escala
Mientras continúan las negociaciones salariales y persisten las diferencias entre el sector empresario y los sindicatos, el enfrentamiento entre el STIA y el titular de Conarpesa parece lejos de encontrar un punto de acuerdo.
La posibilidad de nuevas presentaciones judiciales y las denuncias cruzadas agregan un nuevo foco de tensión a un escenario complejo para la industria pesquera de Puerto Madryn, en medio de reclamos laborales, discusiones por costos operativos y la preocupación por el futuro del empleo en tierra.