México e Inglaterra chocan en el Azteca por un lugar entre los ocho mejores del Mundial

El Mundial 2026 tendrá este domingo uno de sus partidos más esperados cuando México e Inglaterra se enfrenten desde las 21:00 (hora argentina) en el Estadio Azteca por los octavos de final del certamen.

La selección mexicana afronta el compromiso impulsada por la localía y por una campaña que alimentó la ilusión de todo un país. El equipo dirigido por Javier Aguirre dejó en el camino a Ecuador en la ronda anterior y sueña con alcanzar los cuartos de final en una Copa del Mundo organizada en suelo mexicano, una situación que inevitablemente remite a los históricos torneos de 1970 y 1986.

El apoyo de un estadio repleto y los más de 2.200 metros sobre el nivel del mar aparecen como factores que el «Tri» intentará aprovechar ante uno de los seleccionados más poderosos del planeta. Futbolistas como Edson Álvarez, Raúl Jiménez, Santiago Giménez y Julián Quiñones representan las principales armas ofensivas de un equipo que quiere seguir haciendo historia.

Enfrente estará una Inglaterra que llega con el cartel de candidata y con un plantel cargado de figuras de primer nivel. El conjunto europeo avanzó a esta instancia tras superar a República Democrática del Congo y buscará dar otro paso hacia un objetivo que persigue desde hace seis décadas: volver a levantar la Copa del Mundo después del título conseguido en 1966.

Harry Kane, Jude Bellingham, Bukayo Saka, Phil Foden y Declan Rice lideran una generación inglesa que combina juventud y experiencia y que aparece entre las favoritas para pelear por el trofeo hasta el final del torneo.

Además del peso de las camisetas y la calidad individual de sus protagonistas, el escenario le suma un atractivo extra al duelo. El Azteca volverá a recibir un partido de eliminación directa en un Mundial y será nuevamente el centro de atención del fútbol mundial, tal como ocurrió en algunos de los encuentros más recordados de la historia de las Copas del Mundo.

El vencedor del cruce avanzará a los cuartos de final y deberá enfrentarse al ganador del partido entre Brasil y Noruega, en una llave que reúne a varios de los principales candidatos y que promete emociones hasta el cierre del campeonato.

Con la presión de un estadio colmado, el empuje del público mexicano y el talento de una generación inglesa que quiere romper una larga sequía, el encuentro reúne todos los ingredientes para convertirse en uno de los grandes partidos del Mundial 2026.