Puerto Madryn se prepara para recibir a especialistas de todo el país en el marco del Congreso Argentino de la Federación Argentina de Sociedades de Endocrinología (FASEM), una propuesta que comenzó a planificarse hace dos años y que tendrá a la Sociedad Patagónica de Endocrinología como parte del comité local.
El encuentro contará con el acompañamiento del Colegio Médico y distintas instituciones de la ciudad. El Dr. Gustavo Ceccatto brindó detalles sobre las actividades previstas y explicó la importancia de acercar información tanto a profesionales de la salud como a la comunidad en general.
Tres jornadas con actividades para profesionales y la comunidad
El Congreso tendrá tres etapas. La actividad central estará destinada principalmente a médicos endocrinólogos, especialistas y médicos generales interesados en actualizar sus conocimientos sobre endocrinología y se desarrollará desde el jueves por la mañana hasta el sábado al mediodía en el Hotel Rayentray.
Previamente, el miércoles 27 se realizará el precongreso, que incluirá dos propuestas diferentes.
De 16 a 19 horas, en el Ecocentro, habrá una capacitación destinada a equipos de salud y profesionales del primer nivel de atención. Allí se abordarán distintos temas vinculados con la diabetes y la endocrinología, con la participación de médicos provenientes de distintos puntos del país.
“Son cuatro o cinco temas nada más, bien llevados a fondo y con un lenguaje abierto”, explicó Ceccato sobre la propuesta.
Luego, de 19 a 21 horas, se desarrollará una actividad destinada al público general y, especialmente, a personas que conviven con diabetes. El encuentro tendrá lugar en el Club Social y Deportivo Madryn, ubicado sobre Avenida Roca.
¿Qué estudia la endocrinología?
Ceccato explicó que la endocrinología es la especialidad médica que aborda las enfermedades y alteraciones relacionadas con las hormonas.
Entre las patologías más frecuentes se encuentran la diabetes, las enfermedades de la tiroides y las paratiroides, los trastornos del calcio, las alteraciones del metabolismo óseo, la osteoporosis y los trastornos de fertilidad, entre otras.
El especialista también se refirió a la psiconeuroinmunoendocrinología, una rama que estudia la relación entre la psiquis, el sistema inmunológico y el sistema endocrinológico, particularmente a partir del impacto del estrés y de hormonas como el cortisol.
En ese sentido, aclaró que el cortisol no debe ser considerado como algo negativo en sí mismo.
“El cortisol es un gran bien para el humano. Es el que nos pone en alerta, nos prepara para la acción y para la actividad”, explicó. El problema aparece cuando una situación de estrés se prolonga en el tiempo y los niveles elevados de cortisol pueden transformarse en un factor patológico y afectar la inmunidad y la relación con otras hormonas.
La importancia del médico de cabecera
Ante la consulta sobre cuándo una persona debería acudir a un endocrinólogo, Ceccato recomendó que el primer paso sea siempre la consulta con el médico de cabecera.
Según explicó, dependiendo de la edad y las características de cada paciente, puede tratarse del pediatra, clínico, gerontólogo o médico de familia. Son esos profesionales quienes realizan una evaluación integral y, cuando consideran que existe una problemática endocrinológica que requiere una atención específica, realizan la derivación correspondiente.
“El ser humano es un ser complejo. No se limita cuando tiene algún problema a la alteración de un órgano o un sistema, sino que requiere siempre una evaluación global y general”, sostuvo.
Diabetes: genética y hábitos de vida
Como especialista en diabetes, Ceccato hizo especial hincapié en el crecimiento de esta enfermedad y en la importancia de comprender que se trata de una patología compleja.
“La diabetes es una enfermedad compleja, es una enfermedad poligénica”, explicó. Según señaló, muchas personas pueden tener una predisposición genética, pero distintos factores relacionados con el estilo de vida pueden contribuir a que esa predisposición se manifieste.
Entre esos factores mencionó el nivel de actividad física, el estrés, la alimentación y el entorno.
El especialista diferenció además los dos tipos de diabetes más conocidos. La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune en la que se generan anticuerpos contra las células que producen insulina. Puede aparecer tanto en niños como en adultos y quienes la padecen necesitan insulina de por vida.
La diabetes tipo 2, en cambio, es la más frecuente y está relacionada con una combinación de predisposición genética y factores ambientales y de estilo de vida.
“De cada diez diabéticos, uno tiene diabetes tipo 1 y nueve tienen diabetes tipo 2”, explicó.
Una enfermedad que crece en Argentina
Ceccato advirtió además sobre el incremento de la diabetes tipo 2 en la población argentina.
Según indicó, alrededor del 12% de la población adulta del país presenta actualmente alguna alteración de la glucemia o diabetes tipo 2, cuando hace aproximadamente una década ese porcentaje rondaba el 8%.
El especialista vinculó este crecimiento con el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, los cambios en la alimentación y el consumo creciente de productos ultraprocesados.
“Cada vez somos más sedentarios, cada vez comemos peor y cada vez hay más relación con el sobrepeso y la obesidad”, sostuvo.
También hizo referencia a los cambios en los hábitos familiares y laborales de las últimas décadas, que llevaron a disponer de menos tiempo para cocinar y para realizar actividad física.
“Todo el mundo se mueve en auto, nadie se mueve en bicicleta ni caminando y la preparación de los alimentos cada vez se hace un poco más rápida, necesitando usar alimentos ultraprocesados listos para cocinar”, señaló.
El diagnóstico temprano, una herramienta clave
Uno de los principales mensajes planteados por Ceccato fue la necesidad de no esperar a que aparezcan síntomas para detectar la diabetes.
Explicó que síntomas como orinar con mucha frecuencia, levantarse durante la noche para ir al baño, cansancio o pérdida de peso pueden aparecer cuando la enfermedad ya está avanzada.
“Cuando vos decís ‘me parece que tengo diabetes’ porque estoy orinando a cada rato, me levanto a la noche a hacer pis, estoy cansado o estoy empezando a perder peso, es porque mi diabetes ya está muy sintomática”, advirtió.
Según el especialista, en Argentina el diagnóstico puede demorarse alrededor de siete años y una parte importante de las personas que reciben el diagnóstico ya presenta alguna complicación asociada a la enfermedad.
Por eso, destacó la importancia de detectar también la prediabetes, etapa en la que comienzan a aparecer alteraciones metabólicas que pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
¿Quiénes deberían prestar especial atención?
Ceccato señaló que existen determinados factores que deberían llevar a una persona a consultar y realizar controles.
Entre ellos mencionó el sobrepeso, los antecedentes familiares de diabetes y algunos signos físicos como el oscurecimiento de la piel en el cuello y las axilas, conocido como acantosis, que puede estar asociado a la resistencia a la insulina.
También mencionó a las personas que presentan dificultades para bajar de peso y acumulan grasa abdominal.
El diagnóstico de diabetes y prediabetes, explicó, es sencillo y generalmente puede realizarse mediante un análisis clínico.
“Por eso es tan importante hacer los exámenes anuales de salud para poder ver cómo está el metabolismo y cómo está la persona”, remarcó.
Para el especialista, un control médico periódico permite evaluar parámetros como el peso, la presión arterial y otros signos clínicos que pueden ayudar a determinar si una persona presenta un riesgo elevado de desarrollar diabetes.
El Congreso Argentino de Endocrinología que tendrá como sede a Puerto Madryn buscará justamente generar espacios de actualización para profesionales y, al mismo tiempo, acercar información y herramientas de prevención a los equipos de salud y a la comunidad.