El equipamiento, que ya no era funcional para las tareas operativas específicas de la Fiscalía, será destinado a actividades académicas y administrativas de la Facultad, permitiendo darle una nueva utilidad a recursos tecnológicos que se encontraban fuera de servicio para el organismo.
La entrega forma parte de una política de aprovechamiento y reutilización de bienes tecnológicos, procurando que el material que deja de ser utilizado por el Ministerio Público Fiscal pueda continuar prestando una función útil en otras instituciones, en este caso, vinculada a la formación de futuros profesionales del Derecho.