Rosario Central volvió a celebrar a lo grande. El equipo dirigido por Jorge Almirón derrotó 3-1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades y se consagró campeón de la Supercopa Internacional. El conjunto rosarino reaccionó luego de comenzar abajo en el marcador y terminó imponiéndose con una actuación decisiva de Ángel Di María.
Estudiantes golpeó primero
El Pincha tuvo un comienzo inmejorable y se puso en ventaja cuando apenas habían transcurrido unos segundos. Alexis Castro aprovechó una rápida acción ofensiva para establecer el 1-0 y obligar a Central a reaccionar desde temprano.
El Canalla, sin embargo, no perdió el control del partido y encontró en la pelota parada la vía para llegar al empate. Ángel Di María ejecutó un preciso tiro libre que terminó en el fondo del arco para establecer el 1-1.
Di María apareció para dar vuelta la final
Cuando el primer tiempo se encaminaba al descanso, Rosario Central volvió a golpear. Di María se hizo cargo de un penal y convirtió para darle al conjunto rosarino una ventaja de 2-1 antes del entretiempo.
En el complemento, Central manejó la ventaja y consiguió ampliar la diferencia. Julián Fernández apareció para marcar el 3-1 y sentenciar la final ante un Estudiantes que ya no pudo volver a meterse en partido.
Un final con mucha tensión
La definición terminó con incidentes entre integrantes de ambos planteles en la zona de los vestuarios, después de un partido que ya había tenido distintos momentos de tensión.
Más allá de ese cierre, Rosario Central terminó festejando un nuevo título. El Canalla se impuso 3-1, dio vuelta la final y levantó la Supercopa Internacional en Santiago del Estero, con Di María como una de las figuras principales de la consagración.