Javier García contó en vivo cómo se vive la 52.ª Peregrinación Juvenil a Pie a Luján

Una caminata marcada por la lluvia y las historias de los peregrinos

“Hace seis horas que está lloviendo, de forma intensa, por momentos con diluvio y tormenta”, contó García, quien inició la caminata a las 5:30 de la mañana. A pesar de las condiciones climáticas, destacó el acompañamiento de los peregrinos y la organización desplegada a lo largo del trayecto.

Historias y motivos detrás de la peregrinación

Durante el recorrido, García se encontró con personas que realizan la peregrinación por diferentes motivos, principalmente vinculados con pedidos de salud y promesas personales.

Entre las historias que conoció, mencionó a una pareja que partió desde Morón luego de que un familiar sufriera un grave accidente. También caminó junto a Luis, un trabajador del Instituto Malbrán oriundo de Catamarca, que participa por tercer año consecutivo y realiza el recorrido por la salud de un familiar.

“Te vas encontrando con gente que la ha pasado muy mal y viene de hace algunos años”, relató.

Una experiencia personal después de 50 años

Para García, la peregrinación también tiene un significado personal. Es la primera vez que realiza los 63 kilómetros a pie, pero había visitado Luján junto a su familia cuando era chico, hace aproximadamente 50 años.

“Estoy volviendo después de 50 años a un lugar que conocí muy de chico y cuando vea esa basílica imponente, ahí voy a sentir realmente a flor de piel todo lo que me puede pasar”, expresó.

El periodista contó además que se preparó durante 45 días para poder completar el recorrido y agradeció especialmente al profesor David Grigli, quien armó su plan de entrenamiento.

Una multitud de distintas edades

García describió una participación muy diversa, con adolescentes, jóvenes, adultos y personas mayores. También destacó que muchos peregrinos caminan en grupos, algunos vinculados a iglesias y otros simplemente acompañados por familiares o amigos.

A lo largo del camino observó personas rezando el rosario, cantando canciones religiosas y otras que simplemente avanzaban escuchando música. “Cada uno viene con lo suyo a buscar algo por lo cual moviliza esta cantidad de gente”, señaló.

Una organización con asistencia permanente

Otro de los aspectos que destacó fue la organización del operativo. A lo largo del recorrido se encuentran puestos de asistencia, comida, bebida y sanitarios, además de personal de seguridad y servicios médicos.

Según relató, también hay camiones cisterna para abastecer de agua a los peregrinos y cortes de tránsito destinados a garantizar el recorrido peatonal.

En cuanto al regreso, García explicó que se dispusieron micros para trasladar a los peregrinos hacia distintos puntos de Buenos Aires, aunque el acceso a los alrededores de la Basílica permanece restringido y es necesario caminar algunas cuadras para acceder al transporte.

El tramo final hacia la Basílica

García estimó que llegaría a Luján entre las 16 y las 17, si las condiciones del recorrido se mantienen. Su intención es ingresar a la Basílica para reencontrarse con un lugar que no visita desde su infancia.

La misa principal está prevista para las 7 de la mañana, aunque el periodista aclaró que no podrá participar porque deberá regresar a Capital Federal. “Todo lo que voy aprendiendo acá, ya sé que el año que viene lo que debo repetir y lo que no debo repetir”, comentó sobre esta primera experiencia.