El primer episodio tuvo lugar en Playa Canteras, donde delincuentes rompieron el vidrio trasero de una Toyota Innova perteneciente a la empresa Botazzi, que trasladaba turistas italianos durante una excursión. Del interior sustrajeron tarjetas bancarias, medicamentos para la presión arterial y el pasaporte de una turista de 63 años.
Poco después, en Punta Flecha, un turista de Buenos Aires, de 65 años, constató que habían dañado el vidrio delantero de su Renault Oroch. En este caso, denunció el robo de una riñonera, documentación de su esposa y su nieta, una autorización correspondiente a la menor y una cámara fotográfica Panasonic Lumix con su estuche.
Tras ambos hechos, se radicaron las denuncias correspondientes y trabajaron efectivos de Policía Científica y personal de la División de Investigaciones Policiales (DPI).