Las tarjetas de crédito, las más afectadas
Entre las distintas modalidades de financiamiento familiar, las tarjetas de crédito registraron la mayor caída, con un descenso del 2,1%. Los préstamos personales también retrocedieron, aunque en menor medida, con una baja del 0,1%.
En contrapartida, los créditos con garantía real crecieron un 2,3%, impulsados principalmente por las líneas hipotecarias.
Qué esperan los bancos para fin de año
De acuerdo con una encuesta del Banco Central, las entidades financieras prevén un aumento en la demanda de préstamos por parte de las familias durante el último trimestre del año. Sin embargo, mantienen cierta cautela respecto de las condiciones para otorgarlos.
Por otra parte, el financiamiento empresarial tuvo un comportamiento dispar, con una caída en algunos préstamos en pesos y una expectativa de recuperación moderada hacia diciembre.