La referente de la Fundación OMUMA, Ana Ramos, dialogó con Gustavo Huentelaf, periodista de Radio Patagonia, sobre el trabajo que realizan en Puerto Madryn para acompañar a mujeres en situaciones de violencia. La organización funciona desde 2020 y asegura haber acompañado a más de 200 mujeres.
La Fundación OMUMA lleva seis años trabajando en Puerto Madryn. La organización nació el 25 de febrero de 2020 por iniciativa de un grupo de mujeres que buscaba ayudar y acompañar a otras que atravesaban situaciones complejas.
En diálogo con Gustavo Huentelaf de Radio Patagonia, Ana Ramos recordó que durante la pandemia comenzaron recorriendo los barrios y entregando alrededor de 300 viandas tres veces por semana. Ese contacto con el territorio permitió conocer de cerca numerosas situaciones de violencia de género.
“El golpe es el final de las violencias”
Ramos explicó que uno de los principales desafíos es lograr que las víctimas puedan reconocer las primeras señales de violencia, ya que muchas conductas pueden naturalizarse con el paso del tiempo.
“La violencia no solamente es el golpe. El golpe es el final de las violencias”, sostuvo. Antes de llegar a una agresión física pueden existir situaciones de manipulación, violencia psicológica y económica.
También remarcó que “la violencia no tiene clase social” y que estas situaciones atraviesan distintos sectores sociales. En algunos casos, señaló, pueden permanecer ocultas durante años por miedo, vergüenza o por el daño psicológico generado por el agresor.
Un acompañamiento que no tiene límite
Actualmente, OMUMA cuenta con un equipo integrado por profesionales y promotoras territoriales. Ante un pedido de ayuda, la organización articula con las áreas correspondientes del Municipio, Niñez y el Poder Judicial, además de brindar acompañamiento durante los procedimientos legales.
Ramos explicó que el trabajo continúa durante todo el proceso que necesite cada mujer: “No tiene tope. La idea es que ellas puedan sanar y estar enteras para afrontar sus situaciones”.
Según indicó, durante estos años más de 200 mujeres fueron acompañadas por la fundación.
Preocupación por el crecimiento de los casos
La referente de OMUMA sostuvo que las situaciones de violencia adquirieron una mayor visibilidad después de la pandemia y advirtió sobre el impacto de la manipulación psicológica.
También explicó que muchas víctimas terminan sintiéndose responsables de lo que atraviesan y destacó la necesidad de evitar los cuestionamientos hacia aquellas mujeres que regresan con sus agresores, ya que forman parte de procesos complejos atravesados por la dependencia emocional, psicológica y, en muchos casos, económica.
“No están solas”
OMUMA todavía no cuenta con un espacio físico propio, pero continúa realizando capacitaciones y charlas en barrios e instituciones de Puerto Madryn, además de trabajar articuladamente con distintas áreas.
Las mujeres que necesiten acompañamiento, asesoramiento o estén atravesando una situación de violencia pueden comunicarse al 280 418-1669, además de hacerlo mediante las redes sociales de OMUMA en Facebook e Instagram.
Ramos dejó finalmente un mensaje para quienes atraviesan estas situaciones: “No están solas”, y destacó la importancia de escuchar y acompañar: “Somos unas convencidas de que un oído salva vidas”.
