De acuerdo con el relevamiento local, los hoteles alcanzaron el 81% de ocupación, mientras que las viviendas turísticas y los complejos de alojamiento llegaron al 80%. En tanto, las hosterías y cabañas registraron un 59%. La estadía promedio fue de entre dos y tres noches, en sintonía con la tendencia a realizar escapadas cortas.
Una agenda variada para los visitantes
La oferta de actividades fue uno de los aspectos que acompañó el movimiento turístico en la ciudad. Entre las principales propuestas se encontraron la feria Con Sabor a Madryn, en el Parador 9, y una edición especial de Madryn Comestible Oktober Fest, realizada en el playón recreativo del Muelle Piedra Buena, con gastronomía, cerveza artesanal, emprendedores y espectáculos.
También hubo funciones de cine en el Espacio INCAA, actividades teatrales y musicales en el Teatro del Muelle, presentaciones literarias y visitas guiadas a la planta de Aluar. A estas alternativas se sumó una exposición de grabados en el Museo Municipal de Arte.
El avistaje de ballenas, uno de los grandes atractivos
El avistaje de ballenas francas australes volvió a ser una de las principales actividades elegidas por los turistas. Las excursiones a Península Valdés y los recorridos por los paisajes costeros también formaron parte de la oferta para quienes visitaron la región durante el feriado.
El turismo creció a nivel nacional
Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante el fin de semana largo viajaron por el país 1.490.400 turistas, que generaron un impacto económico directo de $313.610 millones.
La cantidad de viajeros aumentó un 3,5% en comparación con el mismo feriado de 2025. Sin embargo, la estadía promedio se redujo de dos a 1,8 días, una caída interanual del 10% que limitó el impacto económico general del movimiento turístico.