Nacido en Caleta Olivia, Santa Cruz, Castro dejó una marca en el deporte nacional por su potencia, su resistencia y su personalidad arriba del ring. En 1994 conquistó el título mundial mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), alcanzando uno de los momentos más importantes de su carrera.
Una pelea que quedó en la historia
Uno de sus combates más recordados fue ante el estadounidense John David Jackson, el 10 de diciembre de 1994, en Monterrey, México. Cuando parecía estar cerca de la derrota, Castro conectó un potente gancho de izquierda que derribó a su rival y le permitió conseguir una victoria histórica. El propio boxeador bautizó aquel golpe como “la mano de Dios”.
A lo largo de su trayectoria profesional disputó 143 peleas, con 129 triunfos, 89 de ellos por nocaut, tres empates y once derrotas. Se retiró en 2007, después de más de dos décadas dedicadas al boxeo.
Una vida más allá del ring
En 2005 sufrió un grave accidente automovilístico que le provocó importantes lesiones y una extensa recuperación. También se destacó por su compromiso solidario, colaborando con comedores y merenderos durante la pandemia para asistir a familias vulnerables.
Su fallecimiento genera tristeza en el deporte argentino, donde será recordado tanto por sus logros deportivos como por una de las remontadas más emblemáticas de la historia del boxeo.